domingo, 28 de febrero de 2010

Mis amigos

Salí de mi casa a las siete y media. Había convenido con mis amigos que vendría a las siete a punto, pero, como siempre, me había recordado sobre nuestra cita muy tarde. Había un atasco muy grande. Los coches se movían lentamente, pero no mucha gente tocaba el claxón.
Si estuvieramos en España, tocaríamos todos.
Cuando llegué a club, ellos ya habían pensado, que no vendría. Los hombres se levantaron y daron la mano a mí, las mujeres me basaron en la mejilla.
En España los hombres se besan también, es la tradición. Grupa de mis amigos polacos con cuales me encuentro aquí es casi tan grande que grupa de mis amigos españoles.
Nos sentamos y llamamos al camarero. Él trajo una cerveza para mí. No era simpático.
En mi país los camareros son muy abiertos y sencillos. Y los suelos de locales siempre están muy sucios, no como en Poloña. Si un club está demasiado ordenado, esto significa que a la gente no le gusta venir ahí.
Hablamos mucho y ruidosamente, mis amigos estaban relajados, alegres y me parecían mis amigos españoles. Después, cuando ya habíamos bebido unas cuantas roundas, yo saqué a bailar una de mis amigas. Naturalmente ella consistió con mucho gusto. Pues todos empezamos a bailar. La fiesta era fantástica y yo podía pasar toda la noche bailando y bebiendo, pero a las dos de la noche ellos se recordaron que irían al trabajo el día siguiente. Para mi esto no es la problema. Desgraciadamente ellos querían volver a casas. ¡Que raro!

La clima

Me gusta la clima de España. Por ejmplo en Madrid los veranos son calientes con medias en torno a los 24 °C y con máximas que a veces superan las 35°C. En enero, el más frío mes del año la temperatura máxima es 11°C y la mínima 0°C. Polonia es más frío país con la temperatura media en verano 18°C y en enero bajo del zero. Pero esto es lo que me interesa mucho en Polonia. ¡El invierno aquí es estupendo! Cuando paseo por las carreteras veo asi sólo la nieve blanca y suave. Los niños corren, tiran las bolsas de nieve, saltan y se reyen. Alrededor hay muchas esculturas de nieve. Puedo admirarlos como los cuadros en museos. Estas esculturas son las obras de los artistos pequeños. Me encanta visitar a Polonia en invierno. Los copos frecuentemente bailen en el suelo y esto es la vista maravillosa. En España las Navidades no son tan blancos.

Descubrimiento del trabajo

Unos días después de las Navidades me dí cuenta de que tenía que buscarne un trabajo. Leía los periódicos y anuncios en Internet pero no encontré nada interesante, nada que podría hacer. No esperaba que buscar el trabajo fuera tan difícil. Cuando pensaba que algún trabajo era perfecto para mi resultaba que esta oferta era para la gente que vivía en Varsovia. No tenía coche pues necesitaba trabajo muy cerca de mi casa. Decidí que iba a preguntar a mis vecinos que debía hacer. Ania me dijo que me ayudaría y buscaríamos trabajo juntos. Alguna vez alla lleguó a mi casa muy alegre. Se enteró de que en una empresa había un puesto libre. Era feliz porque había estudiado economía en España y pensé que era posible que yo obtuviera este trabajo. Escribí la solicitud del empleo y esperaba la respuesta de un director de la empresa. Una semana después me invitaron a la empresa para hablar conmigo. En España a menudo me preguntaban por mi vida privada. Por ejemplo qué planos tenía o si tenía esposa, niños. Estaba acostumbrado a las preguntas así y pensaba que en Polonia preguntaban por las mismos cosas pero me equivoqué. Cuando vine a su edificio querían solo saber por qué tenía ganas de trabajar en esta empresa y cómo hablaba polaco. ¡Qué sorpresa! Los polacos sabían separar la vida privada, sus familias de sus responsabilidades. ¡Me encantaba esto! Obtuve el trabajo en esta empresa y empecé a trabajar allí desde el 16 de enero. Di las gracias a Ania. Entablé una amistad con ella. Ella sabía la verdad sobre los Españoles pero mis amigos de trabajo pensaban que todos los hombres en mi país eran machos y todas las mujeres bailaban flamenco.

Las Navidades en Polonia

Primera vez estoy en Polona en la Navidad. En los árboles hay nieve. Vine a casa de mi tío. Esta casa está en una ciudad que está cerca de Varsovia. Cuando estuve en Polonia conocía a una chica de la que me enamoré. Esta chica se llama Ania. Yo estudié la lengua de polaca. Ahora estoy en Polonia y puedo hablar con mi novia. Ella me ha invitado para las Navidades.


Es el día veintidós de diciembre. En Epaña este día hay una gran lotería. En esta lotería los chicos y las chicas cantan los números. En Polonia en todas las casas hay árboles de Navidad. En Epaña en vez de los árboles de Navidad hay belenes. En mi país los niños no reciben los regalos en la Nochebuena. Es una costumbre buena. La cómida es fantástica. A mí me gusta mucho este tipo de comida. Me intereso mucho por Polonia y quiero quedarme allí.

sábado, 27 de febrero de 2010

Mi primero viaje a Polonia

En el año 2005 viajé por primera vez a Polonia con mi amigo. Vivimos en una casa de mi tío en un pueblo pequeño. No había allí muchas diversiones pero me sentía muy tranqiulo porque la aldea no era tan ruidosa como Madrid o como las ciudades grandes. Hacía mucho sol y yo empecé a entender por qué mi tío se había transladado a Polonia. La gente era muy simpática y abierta.


El 21 de marzo cada persona del pueblo vino al puente en el río. Los chicos y chicas cogían una muñeca.
-¿Qué está pasando? – pregunté a mi tío cuando él salía de casa.
- Hoy es el primer día de la primavera. Ellos van a hundir esta muneca que es un símbolo del invierno. Esa es la costumbre. – respondió. Estaba sorprendido. En España no hacemos casas así pero me gustó que los niños tiraran la muñeca al río. Alrededor de mi ví unas flores que olían fantástico. Ese día encontré a una mujer pero no pude hablar con ella porque no entendía nada de poloco. Ella era preciosa, se llamaba Ania. Después de dos meses tuve que volver a casa de mi familia pero eché de menos al vida que había dejado en Polonia. Por eso decidí volver y buscar un trabajo allí. Dos años estudié la lengua. Sabía que era necesario aprender polaco pero el polaco era muy difícil. Una vez recibí una carta. Los vecinos de mi tío escribierona allí que el había muerto. Sufría mucho y no podía conformarme con este hecho. A pesar de eso viajé a Polonia una vez más cuando tenía treinta años y me quedé en ese país viviendo en casa de mi tío porque yo lo había heredado.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Las Categorías

1. Mi primero viaje a Polonia.
2. Primeros Navidades en Polonia.
3. Descubrimiento el trabajo.
4. La clima.
5. Mis amigos.
1. Mi primero viaje a Polonia.
2. Primeros Navidades en Polonia.
3. Descubrimiento el trabajo.
4. La clima. 5. Mis amigos.