domingo, 28 de febrero de 2010

Mis amigos

Salí de mi casa a las siete y media. Había convenido con mis amigos que vendría a las siete a punto, pero, como siempre, me había recordado sobre nuestra cita muy tarde. Había un atasco muy grande. Los coches se movían lentamente, pero no mucha gente tocaba el claxón.
Si estuvieramos en España, tocaríamos todos.
Cuando llegué a club, ellos ya habían pensado, que no vendría. Los hombres se levantaron y daron la mano a mí, las mujeres me basaron en la mejilla.
En España los hombres se besan también, es la tradición. Grupa de mis amigos polacos con cuales me encuentro aquí es casi tan grande que grupa de mis amigos españoles.
Nos sentamos y llamamos al camarero. Él trajo una cerveza para mí. No era simpático.
En mi país los camareros son muy abiertos y sencillos. Y los suelos de locales siempre están muy sucios, no como en Poloña. Si un club está demasiado ordenado, esto significa que a la gente no le gusta venir ahí.
Hablamos mucho y ruidosamente, mis amigos estaban relajados, alegres y me parecían mis amigos españoles. Después, cuando ya habíamos bebido unas cuantas roundas, yo saqué a bailar una de mis amigas. Naturalmente ella consistió con mucho gusto. Pues todos empezamos a bailar. La fiesta era fantástica y yo podía pasar toda la noche bailando y bebiendo, pero a las dos de la noche ellos se recordaron que irían al trabajo el día siguiente. Para mi esto no es la problema. Desgraciadamente ellos querían volver a casas. ¡Que raro!

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